A principios de Agosto, comencé a remodelar el cuarto familiar para convertirlo en un cuarto de teatro. Parte de la obra requería de un extenso trabajo eléctrico. Mi amigo Ed Martin, maestro de electricidad, me ayudó con todo este trabajo. Una de las cosas que aprendí mientras trabajábamos juntos, es que cuando uno trabaja con electricidad, hay que seguir los códigos al pie de la letra y prestarle mucha atención a los detalles. El no hacerlo podría costarle la vida a alguien. Por ejemplo, si yo decidiera colocar una pared y decido cubrir un interruptor porque no lo necesito, la manera correcta es eliminar completamente el interruptor, y cancelar cualquier tipo de cableado que alimente ese interruptor. Si decidiera no eliminarlo, y poner la pared, a lo mejor para mi no hay peligro, pero si decido vender la casa en el futuro, y el nuevo inquilino decide taladrar la pared en el sitio donde está el interruptor (cubierto por la pared), correría el peligro de electrocutarse. Muchas veces queremos recibir la bendición de Dios, y créame que Dios desea bendecirnos en todo, pero fallamos en no hacer las cosas de la manera estipulada por El. El le dijo a Josué: Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Josue 1:8. Si empezamos de atrás para adelante, la promesa de Dios dice que El quiere prosperarnos y que todo nos salga bien, pero existen condiciones:
- Nunca su palabra debe apartarse de nosotros
- Meditemos en ella de día y de noche
- Para guardar y hacer conforme a todo (no solo lo que nos conviene, pero “todo”) lo que en ella está escrito
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